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ADIÓS, 2025. BIENVENIDO, 2026: LAS TENDENCIAS QUE SE DESPIDEN Y LAS QUE MARCAN EL NUEVO AÑO.

Qué tendencias de 2025 permanecen y cuáles desaparecen en 2026: del layering al athleisure, y los faux pas que ya quedan atrás

Cada final de año repetimos el mismo gesto: revisar, elegir lo que merece quedarse y dejar ir lo que ya no encaja. el armario no es la excepción. mientras algunas tendencias cumplen su función y desaparecen, otras evolucionan, se consolidan y reclaman un lugar permanente en nuestro día a día.


Si te preguntas qué funcionará —y qué no— esta primavera-verano 2026, las respuestas empiezan a perfilarse. las pasarelas y las redes sociales ya nos dan señales claras. aviso: es momento de abrir la app de notas y tomar nota.

Seamos honestos: el layering —el arte de superponer prendas con intención— ha sido una auténtica obsesión colectiva. firmas como miu miu, louis vuitton, stella mccartney o chanel han transformado el acto de vestirse en un ejercicio casi arquitectónico, construyendo looks capa a capa, pieza a pieza. más allá de lo estético, su éxito radica en lo práctico: permite extender el uso de nuestras prendas favoritas sin atender a la estación. el layering sobrevivió al verano, dominó el invierno y todo indica que en 2026 seguirá siendo la fórmula definitiva para prolongar la vida del armario.

Clásico, sí. pero en 2026 las texturas dejan de ser un detalle secundario. el efecto pelo y los flecos reclaman todo el protagonismo, con un guiño evidente a la estética de los años 80. el faux fur vuelve con fuerza —acne studios lo exploró en múltiples versiones en su fw’25—, mientras firmas como altuzarra elevaron los flecos a auténtico objeto de deseo.


Y si, como a muchas, el frío nos resulta más una idea que una realidad asumible, un abrigo de efecto pelo será el mejor aliado. para quienes buscan un impacto más deliberado, los flecos —presentes en las pasarelas primavera-verano 2026 de chanel, balenciaga o givenchy— aportan movimiento y dramatismo, elevando cualquier look al instante.

Si pensabas que 2026 marcaría el adiós definitivo a la ropa deportiva en el día a día, tenemos que decirlo: no será así. el athleisure sigue vigente, aunque reinterpretado con más intención que en temporadas anteriores. moschino, saint laurent y alexander wang lo confirman: el chándal continúa, pero ya no en clave total look.


La clave está en la mezcla. pantalones deportivos con camisas estructuradas, sudaderas bajo abrigos formales, zapatillas dialogando con piezas de sastrería. comodidad elevada a statement, y todo indica que seguirá definiendo el vestuario cotidiano.

Los charms —especialmente los labubus— lo tuvieron todo: ternura, espíritu coleccionable y una presencia en redes que fue más allá de lo viral. en 2025, el problema no fue el accesorio en sí, sino lo que simbolizaba: una elección pensada más para la imagen que para el estilo personal. en 2026, los accesorios recuperan intención y vuelven a cargar de significado cada elección.

El minimalismo en su versión más estricta —tonos apagados, líneas limpias, ausencia total de movimiento— empieza a perder fuerza y deja de ser la respuesta universal. las pasarelas primavera-verano 2026 lo confirman: regresan los colores intensos, las mezclas de estampados, las texturas y los volúmenes. el equilibrio de las siluetas se convierte en la clave. tras años de armarios silenciosos, la diversión vuelve a ocupar un lugar central.

Redacción: Poppy Dreams Club

 
 
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